Lo peor que hay para la espalda es planchar. Dicen los traumatólogos especialistas en dolencias de la espalda. Una buena tabla de planchar tiene que reunir una serie de requisitos que hagan que sea cómoda y eficaz.
- La tabla de planchar debe de ser ancha, por lo menos de 40 centímetros. Existen tablas de planchar de 45 o 52 centímetros.
- Tiene que ser regulable para poder ajustarla a nuestra altura y a la manera de planchar de cada uno.
- Hay que descartar las tablas de planchar con bandeja para ir colocando la ropa planchada si nos obliga a estar agachado continuamente durante la plancha.
- Que tenga algún tipo de artilugio incorporado al tablero que sujete el cable largo de la plancha y no incordie nos facilitará el trabajo.
- Si no lleva manguero acoplado, comprar uno plegable que ocupe poco espacio. Este es imprescindible, como su nombre indica, para las mangas, para la parte superior de algunos pantalones, y para las zonas demasiado estrechas que no entran en la tabla.
- Un enchufe acoplado a la tabla de planchar nos proporciona mucha autonomía y se podrá planchar escogiendo la habitación más cómoda y luminosa de la casa.
- La tabla de planchar plegada debe ocupar poco espacio para poder guardarla detrás de alguna puerta, si no se tiene ningún armario para los trastos del hogar.
- Si la tabla de planchar cumple todas las condiciones anteriores hay que elegir una funda espesa de algodón, lavable, para que la superficie de la tabla esté muy mullida. Si es necesario comprar una aparte se puede elegir entre las térmicas (de color gris) o las más novedosas que planchan al mismo tiempo por los dos lados al acumular el calor y difundir el vapor de la plancha.
- El soporte para dejar la plancha de forma horizontal es actualmente un anexo en desuso. Mientras se colocan las prendas suele moverse con el riesgo que supone que la plancha se caiga. Además con las planchas actuales de vapor tiene que descansar en posición vertical para que pare de echar vapor. La tabla, si es suficientemente larga, nos permite dejar la plancha sin problemas.
- Si ya tenéis vuestra plancha eficaz y vais a planchar durante bastante tiempo una buena forma de relajarse es parar cada hora y movilizar articulaciones y estirar los músculos.
Ahora ya podemos planchar la ropa con la certeza de tener un soporte adecuado para una de las tareas más ingratas del hogar.



