El invierno es una estación delicada para cualquier jardín. Los jardines de Zaragoza, públicos, particulares o comunitarios, también tienen que soportar muy bajas temperaturas además de los fuertes vientos. En efecto, el cierzo también azota a las plantas de jardín haciendo penetrar el frío hasta los rincones más escondidos llegando a todas las plantas por arrinconadas que se encuentren.
Plantas resistentes al frío
Para que los jardines de la comunidad no parezcan desiertos en esta época, será necesario elegir adecuadamente las especies adecuadas y proporcionarlas los cuidados precisos. Algunas de estas especies resistentes al frío y al Cierzo propios de Aragón y, en especial, de la provincia de Zaragoza, son la Col Ornamental, la Hiedra, la Brecina, el Agracejo, la Baya o Pernettia, el Brezo, el Rododendro, las Campanillas de invierno, el Narciso y el Heleboro Negro, por ejemplo.
Con un poco de idea y las plantas adecuadas, el jardín de invierno puede parecer un jardín primaveral. Incluso puede lucir las flores más llamativas y las plantas más frondosas.
Mantenimiento de jardines
Los cuidados generales del jardín pasan por colocar las plantas en zonas lo más protegidas posible de la dirección del Cierzo que, como se sabe, sopla en sentido noroeste hacia sudeste. Con un poco de habilidad se pueden situar en lugares donde puedan recibir algo de sol cuando este salga.
También es necesario planificar el momento de riego y no dispensar más agua de la debida a las plantas. En invierno es mejor regar antes del mediodía. Si se riega a últimas horas de la tarde, se corre el riesgo de que el agua rociada se convierta en hielo en las horas siguientes y perjudique gravemente a las plantas.
Además, de forma individualizada, cada especie necesita unos cuidados diferentes aunque no sean muy delicadas. Alguna de ellas, como la Hiedra, no necesitan ningún cuidado especial, siendo, además de hoja perenne.
Con algo de habilidad, los jardines de su comunidad lucirán bellos y perfectos también en invierno.

