En los tiempos actuales, donde cada vez existe más información, los ciudadanos cada vez tienen más conciencia del conflicto de la acumulación de basura. Sin embargo, paralelamente, la abundancia de producción de envases plásticos, papeles y cartones, hacen que existan cada vez más residuos y se requiera una mejor organización y conciencia para procurar un mejor mantenimiento de las comunidades. La ecuación aquí es simple: si cada persona colabora desde su lugar con la limpieza y el tratamiento de la basura que produce, el mundo estará cada vez más limpio y menos contaminado.
Recogida de basuras en comunidades de vecinos
Sabido es que los residuos deben separarse a la hora de colocarse en bolsas. Uno de los métodos tradicionales para facilitar la recogida de basuras y su posterior organización, es la diferenciación entre residuos húmedos y secos. Dentro de la categoría de húmedos entra todo lo que es degradable, básicamente alimentos. En lo seco, se encontrará lo que es cartones, papeles y metales. Debe tenerse en cuenta que los residuos electrónicos y las pilas no deben arrojarse en las bolsas, sino que se debe consultar en los centros especializados de cada ciudad o población para cerciorarse de cómo se los trata.
Limpieza, Limpiar, Limpio
Para mantener la limpieza en una ciudad, es importante que cada persona tome conciencia de lo que ensucia, y de que no es lo mismo arrojar un residuo en la calle que en el propio hogar. El problema de las bolsas de calle es que no permite diferenciar los tipos de residuo, pudiendo resolverse este inconveniente transportándose la basura hasta el hogar de cada uno y allí luego clasificarlo. Así, se colabora no sólo con el mantenimiento de las comunidades sino con la recogida de basuras, ya que con ello podrán realizar luego una mejor clasificación. Con una ciudad más limpia, los que ganan son los ciudadanos.

