Nadie espera que en un campo de fútbol alguien lance una bomba de gas lacrimógeno y que los efectos nocivos de la explosión afecten a todos los allí presentes. Pero el hecho es que puede suceder y aunque físicamente no nos veamos afectados nuestras prendas de vestir necesitaran ser descontaminadas.
Limpieza de ropa contaminada
El protocolo a seguir suele establece que debemos de aislar las ropas en bolsas de plástico y apartarlas de todo lo que pueda ser susceptible de contagio. Hay que lavarse inmediatamente con agua y jabón, ya que los primeros minutos son fundamentales para la propagación de las sustancias químicas contaminantes. Antes de quitarnos la ropa tendremos que asegurarnos de que no nos rozamos en el paso de la ropa con ninguna parte del cuerpo o de la piel.
Si sentimos picazón en los ojos o tenemos visión borrosa nos enjuagaremos los ojos con agua pura entre diez y quince minutos. Ante cualquier duda consultar o acudir a los servicios sanitarios. Para guardar la ropa usaremos guantes de goma, o utilizaremos tenazas o palos si es necesario, y todo aquello que toque la ropa contaminada irá dentro de la bolsa de plástico, la sellaremos con una bolsa extra.
Poner la ropa a remojo antes de lavarla, ayudará a que cuando lo hagamos con el agua hirviendo salgan los agentes nocivos con más facilidad. Sirve para ropa contaminada en general, por sustancias químicas, por uso de pesticidas, etc...
En general, la ropa contaminada hay que lavarla con abundante agua caliente, a unos 60 grados centígrados, detergente líquido y con el ciclo de lavado más largo posible. Secaremos la ropa al aire libre, sin máquinas secadoras, porque los rayos de sol ayudan a acabar con los residuos.
Lavar ropa manchada de sangre
Altas concentraciones de lejía ayudan, como es el caso de contaminación por manchas de sangre, a proteger de una posible infección (utilizaremos una parte de lejía por cien de agua); dejar que la mezcla actúe entre quince y treinta minutos y procederemos a un lavado con agua jabonosa.
Quitar el olor a humo de la ropa
Quizás sea el humo del tabaco, la parrillada del fin de semana o ser víctimas de un incendio en el hogar pero sea cual sea el caso notaremos como el olor a humo se impregna en la ropa siendo tan persistente que en ocasiones no basta con lavar la ropa que huele a humo y hay que tomar otras medidas.
Para limpiar la ropa contaminada por humos, u olores, o cualquier otra circunstancia similar, se puede de forma casera resolver rociando la ropa con bicarbonato de soda, bórax, o una mezcla de especias. La ropa se deja reposando uno o dos días y posteriormente o se sacude en un lugar al aire libre o se aspira. Luego puede volver a lavarse con normalidad, el olor habrá desaparecido. Si aun así persistiera el olor a humo también puede añadirse a la lavadora una taza de vinagre blanco y lavar con el detergente habitual el programa determinado para el tipo de prenda. Aunque una vez terminado el lavado la ropa tenga un ligero aroma a vinagre una vez tendida al aire libre el olor se ira disipando al igual que notara como el olor a humo habrá desaparecido.
Lavar la ropa de manera profesional
Si son circunstancias menores podremos hacer todo esto en casa, pero si detectamos que pudiese ser algo más importante y con riesgos altos la mejor opción es consultar. Como hemos dicho al inicio embolsaremos la ropa contaminada para que no se mezcle con otras prendas y podemos mandarla a la lavandería donde informados del grado de contaminación de la ropa harán uso de los métodos y maquinaria necesaria para que la ropa quede totalmente limpia.
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