El sofá es uno de los elementos alrededor de los que gira toda la decoración del salón de tu casa. Es debido a a los múltiples usos que tienen los sofás (ver la tele, cenar, leer, etc.) el motivo por el cual este mueble es uno de los más sufridos de todo el mobiliario doméstico. Polvo, comida, o diferentes líquidos son algunos de los elementos más habituales que pueden manchar el sofá. Para afrontar la limpieza de sofás puedes depositar tu confianza en una empresa de limpieza especializada, o bien afrontar tú mismo el reto.
Limpieza de muebles
La limpieza de muebles de este tipo depende básicamente del tipo de material en el que esté fabricado, y es que si la funda del sofá se puede quitar, bastará con separarlas del relleno e introducirla en la lavadora. En el caso de que la funda no se pueda quitar, lo más práctico para realizar la limpieza de sofás es pasar la aspiradora y así eliminar con facilidad tanto el polvo como las migajas.
Para otro tipo de manchas más complejas, debes tener en cuenta las instrucciones sobre la limpieza de muebles de este estilo que recomienda el fabricante. Para algunos tipos de telas, podrás utilizar un paño húmedo con un poco de producto quitamanchas, en cambio en otras ocasiones solo podrás limpiar el sofá con agua a presión.
Limpiar sofás de cuero
En el caso de sofás de cuero las dificultades de realizar esta tarea por tu cuenta son grandes. Ten en cuenta que estamos ante un tipo de material muy sensible y si utilizas productos no aconsejados los daños pueden ser irreversibles, por ello tal vez lo más indicado sea confiar en alguna empresa de limpieza especializada. Debes valorar también que este tipo de material precisa de unas labores de mantenimiento anual que mantenga tu sofá de piel en perfectas condiciones de conservación.

