Llegamos a casa y vemos con desesperanza como los armarios siguen desordenados, las habitaciones están abarrotadas de cosas inútiles, la cocina parece un campo de batalla con la vajilla desperdigada y desordenada entre los armarios y electrodomésticos de la cocina… y pensamos que lo mejor es salir corriendo de allí.
Por lo visto el desorden y la falta de organización pueden afectar a la salud. Surge un sentimiento de impotencia que eleva los niveles de cortisol, hormona que regula los niveles de estrés. Un estrés que a la larga resulta nocivo y tóxico porque afecta a todos los tejidos y órganos del cuerpo sufriendo un envejecimiento prematuro. No hay un nivel de desorganización que determine si el estrés está en su estado más grave o si es posible mantenerlo a raya.
Sobrevivir al desorden
Aunque podríamos estar hablando de una forma de vivir el desorden tiene la extraña habilidad de entorpecer en aspectos aparentemente tan alejados como las relaciones personales y la búsqueda o mejora del empleo.
Una casa desordenada no es el mejor lugar para celebrar una cita romántica. El desorden tampoco facilita que el día de la esperada entrevista de trabajo encontremos esa prenda de vestir que nos da confianza y seguridad o tan siquiera nos ayuda a localizar ese documento tan importante que seguro dejamos en algún lugar
Una alternativa al desorden
Ante una casa desordenada, donde una limpieza a fondo es más una necesidad que una opción a tener en cuenta, vale la pena plantearse de que de forma regular un servicio de limpieza puede entrar en nuestro hogar. Quizás el horario laboral nos abruma, quizás las tareas de limpieza nos resulten tediosas o aburridas. En LYMS no importan los motivos, nosotros trabajamos para que tu salud no se resienta. Elimina el estrés por el desorden del hogar confiándonos la limpieza de tu casa.





